TRUCOS

Poniendo de cebo cangrejo vivo en la mar siempre existe el temor de que éste se entierre a poca arena que encuentre en el fondo. Para que siempre esté a la vista, podemos emplear dos ejemplares atados o pegados por el caparazón uno al otro, de manera que uno siempre quede boca arriba y le sea imposible enterrarse.

A la mayoría -por no decir a todos- de los ciprínidos (cachos, carpas, barbos, etc) les gusta la fruta. Cuando pescamos en un río o pantano con vegetación orillada, descubrir un buen zarzal, una higuera o cualquier otro árbol o planta cuyos frutos cuelguen sobre el agua es sinónimo de éxito. Por supuesto, emplearemos dichos frutos y con la mayor cautela, para que resulte de la forma más natural posible.

Cuando pescamos desde pato o embarcación un embalse, muchas veces los basses y los lucios se encuentran en las partes más someras. Para hacer llegar nuestro señuelo hasta sus posiciones de la forma más discreta, lo mejor es lanzarlo a la misma tierra de la orilla, y, desde allí, hacerlo llegar suavemente al agua.

Pescando con artificiales en agua salada a veces es difícil controlar la tensión de la línea cuando hay mucha mar. Esto es a causa del seno que las olas causan en nuestro hilo. Para controlar dicho seno, es conveniente guiar la puntera de la caña al ritmo del oleaje, como si fuera algo mecánico. De esta forma controlaremos mucho mejor el seno del sedal y la posición de nuestro señuelo en el agua.

Para proveerse de cangrejos de mar, únicamente rellenaremos de rocas algunos pozos intermareles durante la marea baja. Luego, en la próxima marea, quitarmos las piedras y podremos recolectarlos cómodamente.

Si un señuelo, ya sea cucharilla, crankbait, streamer, jerkbait, bucktail, o cualquier otro no nos gusta, no nos depara buenas capturas o hemos perdido la confianza en él, no debemos abandonarlo al fondo de la caja. Simplemente, debemos modificarlo. Es tan fácil como añadirle una pala, o una nueva cabeza plomada, un vinilo o un mechón de pelo. Cualquier cosa sirve para que cobre una nueva apariencia y, sin duda, una nueva acción que puede sorprendernos. Además, daremos rienda suelta a nuestra creatividad y nos entretendremos.

Para iniciarse en la pesca a cola de rata en la mar, aparte de una buena cabeza lanzadora, lo mejor es cebar el interior de un puerto con miguitas de pan. Una vez hayan acudido los omnipresentes mugílidos, un poquito de foam blanco en nuestro anzuelo (sin muerte a ser posible) será suficiente para que piquen.

Cuando practicamos la pesca al lanzado es conveniente realizar un lance con un peso superior al que empleamos antes de comenzar la jornada y al término de la misma. De esta forma conseguiremos tensar el hilo y dejarlo perfectamente bobinado en el carrete.

Para saber si nuestros anzuelos están perfectamente afilados ( y no nos da dentera) podemos pasarlos levemente por encima de nuestras uñas y comprobar su punta.

Cuando tengamos que empalmar dos líneas de muy diverso grosor, nunca debemos dar un nudo de sangre. A veces no queda más remedio que emplear un quitavueltas o torniquete o, en último extremo, una gaza y un nudo de clinch respectivamente.

Sin necesitamos cangrejos u otros crustáceos para cebo, debemos buscarlos de noche, con una potente linterna. Atraparemos más del doble que de día.

Si estamos pescando en la costa y nos quedamos sin carnada, unos caracoles de tierra pueden en ocasiones reemplazar con éxito al cebo de mar que estábamos empleando.

Para saber a qué profundidad nada un pez artificial, sólo debemos fijarnos en la forma, longitud y colocación de su babero. Cuanto más pequeño y mayor ángulo forme éste con respecto al morro del artificial, menos profundizará y viceversa.

Si pescamos a fondo en zonas de aguas muy claras, puede resultar conveniente camuflar nuestras plomadas. Para ello, bastará con calentar el plomo con un soplete o similar y rebozarlo en arena. Parecerá una roca del fondo.

Para desanzuelar con comodidad diversos tipos de peces, sobre todo los de aspecto pisciforme, es recomendable mantenerlos del revés, es decir con la panza hacia arriba. De esta forma se moverán mucho menos, con lo que será más sencillo su manejo y desanzuelado.

Una de las mejores maneras de encarnar un cangrejo de mar, pasa por atravesar el extremo inferior de su cuerpo. El problema es que el crustáceo se deslizará por la tija del anzuelo. Para evitarlo, emplearemos una de sus patas que, una vez cortada, será ensartada también para hacer de tope e impedir que el cangrejo se mueva a través del anzuelo.

Los peces artificiales nunca deben ser amarrados directamente con un nudo. Podemos optar por usar una grapa, clip o similar o bien emplear una gaza, como el celebre nudo conocido como “rapala”.

Cuidado con los nudos náuticos para pescar. Los nudos de pesca no deben poder soltarse, mientras que los nudos “marineros”, sí. Un nudo marinero se afirma, pero no debe azocarse. Los nudos de pesca se azocan siempre, pues están concebidos para no poder soltarse.

Nunca debemos llenar nuestros carretes a tope de su capacidad. Una bobina poco cargada nos proporcionará lanzamientos más cortos, pero nunca se enredará y no sufriremos los famosos “nidos”, esos típicos enredos que nos obligarán en ocasiones a cortar la línea.

En la mar, los pájaros suelen ser los mejores indicadores que hay pescado cerca. Donde hay aves, hay bálamos de pescado pequeño y, en consecuencia, predadores que se alimentan de ellos. Por eso es tan importante la localización de las bandadas de aves marinas cuando practicamos cacea o curricán de altura.

Si estás en la costa del Cantábrico o del Atlántico pescando con macizo, la mejor forma de distribuirlo es echarlo sobre las rocas cuando comienza a subir la marea. De esta forma, será la propia marea la que lo vaya dosificando a medida que sube.

La mejor forma de manipular un cabracho es metiendo los dedos en su boca y abrirlos haciendo pinza. De esta manera el pez quedará sujeto y no nos picará con sus espinas venenosas.

Si tus moscas secas parecen ahogadas, nada mejor que la silicona en spray para que vuelvan a flotar.

Nunca pongas plomos ni lastres en las cucharillas ni en el peces artificiales. Dejarán de nadar correctamente o perderán su acción.

Si empleamos crustáceos para cebo (cangrejos, quisquillas, camarones, etc.) nunca debemos conservarlos en agua, pues enseguida morirán. Lo mejor es envolverlos en un trapo mojado y guardarlos, bien envueltos y bien húmedos, en la parte baja de la nevera. De esta forma se conservarán vivos al menos hasta el día siguiente.

¿No consigues que la masilla se quede bien sujeta en el anzuelo? Ponle un muelle pequeñito en la pata del anzuelo y éste te servirá de soporte.

Cuando pescas a corcho o flotador y hace viento, emplea siempre una línea hundida. Baja la puntera todo lo que puedas y, si estás en agua dulce, métela en el agua un poco para que se sumerja toda la línea. De este modo, el viento no se te llevará el aparejo.

Conviene siempre tener unos soportes para cañas de surf casting más altos de lo normal. De ese modo nuestras cañas podrán aguantar más mar, al quedar la puntera más alta.

Si notas que algo se lleva tu aparejo y al tirar se queda trabado, puede ser un pulpo. Si crees que tienes uno clavado, no sigas tirando, pues romperás la línea. Es mejor que sueltes bastante sedal y esperes a que el pulpo comience a nadar. Entonces tira fuerte y rápido sin dejar que se agarre de nuevo a la roca. A menudo, es la única forma de sacarlo.

Para coger unos cuantos cangrejos para cebo, lo más sencillo es rellenar un pequeño charco de marea con abundantes rocas. En la siguiente bajamar, lo vacías de piedras y allí estarán sin posibilidad de escapatoria.

Cuando cambias las poteras de tus peces artificiales, conviene que sean lo más similares en peso y tamaño a las originales. Si no, es posible que cambie la acción del pez o que no nade correctamente. Recuerda que estos señuelos suelen ser muy sensibles y están testados para que se comporten de un modo correcto.

Nunca pongas un plomo en la cabeza o cerca de un pez artificial. Si no te queda más remedio que lastrarlo, hazlo en la línea, lo más lejos posible del pez.

Si a usted le gusta pescar con pan -ese cebo tan socorrido y apto para muchas especies- no debe emplear ni pan fresco ni pan duro. Lo mejor es tomar el pan fresco y dejarlo un día dentro de una bolsa de plástico cerrada. De ese modo, conseguiremos que quede gomoso y mucho más consistente en el anzuelo.

Si usted quiere pescar pero no dispone de caña, puede valerse de una botella de cerveza de cuello largo. Amarre un extremo del sedal al cuello y enróllelo en éste. Con un poco de lastre y de práctica, conseguirá realizar lanzados aceptables, y podrá manejar la botella como si de una caña en miniatura se tratase.

Las bujías usadas son un buen sustituto cuando no disponemos de plomos de lanzado pesado.

Si pescamos a la cacea o curricán, una sencilla chapa de latón con un agujero en su parte superior y otro en la inferior, resulta un magnífico excitador colocada a media braza del señuelo.

Para construirnos un flotador sensible para la pesca a inglesa, bastará con un bolígrafo tipo “bic”. Sólo necesitamos extraer la mina y rellenarlo con plomitos tipo perdigón a nuestro gusto, en función de la flotabilidad que deseemos. Ah! No olvide, en su caso, cerrar el agujerito que suele tener en el centro, con cera derretida o con un mechero.

¿Quieres una buena boya a un precio muy económico? Utiliza una jeringuilla de plástico desechable -sin aguja, claro. Puedes calibrar su flotabilidad a voluntad y hacer un flotador sencillo y sensible.

Si estás pescando en la costa del Cantábrico o del Atlántico con macizo o engodo, nada mejor que arrojarlo sobre las rocas que la marea irá cubriendo poco a poco. Mantendrás a la pesca en el lugar elegido varias horas, sin tenerte que preocupar por echarles comida al agua continuamente. La marea es el mejor dosificador y el más natural.

Si utilizas señuelos de plomo, como el famoso “chivo” para lubinas, ráspalos con una navaja cada cierto tiempo, para que resplandezcan. Puedes sacar brillantes destellos plateados de una superficie mate y gris.

¿Encarnas con cangrejos de mar? Lo mejor es arrancarles las pinzas y una de las patas traseras. Una vez encarnado, utiliza la pata de atrás para hacer tope en el anzuelo y que no se mueva el cebo y una de las pinzas para recubrir la punta del anzuelo.

Si te gusta pescar con pan, cómpralo fresco el día anterior y déjalo un día en una bolsa de plástico cerrada. El pan se quedará gomoso y tendrá mucha más consistencia.

Cuando hablamos de cebos para surfcasting, debemos tener en cuenta que estos deben ser lo suficientemente sólidos para poderlos lanzar a gran distancia y con mucha potencia, pero que lleguen al fondo en perfecto estado. Por eso mucha gente opta por los gusanos marinos como única fórmula. Pues bien, si queremos cebos muy atractivos y baratos, como es el mejillón fresco, basta con encarnar una buena porción, que cubra generosamente el anzuelo, y enrollarlo con un poco de hilo de licra flexible. Con este mismo sistema podemos afirmar también otras carnadas tradicionales como la anchoa y, en general, cualquier cebo blando y oloroso.

Respecto al calamar, todos sabemos que es uno de los cebos marinos por excelencia, además de muy consistente en el anzuelo. Sin embargo, mucha gente se queja, con razón, de que es poco oloroso, por lo que lo dejan un par de días que se “pudra” un poquito. Pero hay que tener presente que muchas especies sólo comen alimentos muy frescos, y además, el calamar fresco emite un leve fosforescencia en el agua. Si queremos incrementar su olor, lo que debemos hacer es rellenarlo con sardina y coserlo con un par de puntadas. Tendremos consistencia y olor, y, por si esto fuera poco, un precio muy económico.

Pescando congrios es muy habitual perder aparejos enganchados en el fondo. Las plomadas, además de caras, son nocivas para el medio ambiente, por lo que una buena solución y muy empleada en la pesca tradicional de estos peces, consiste en agujerear mediante un taladro unos cuantos cantos rodados. Es barato, sencillo y no dejaremos plomo en el lecho de la mar.

El sedal, por poca memoria que tenga, siempre guarda algo, sobre todo cuando tenemos los bajos de línea preparados en plegadoras u otros soportes similares. Para contrarrestar esa memoria, debemos coger cada extremo del sedal con una mano, tensarlo bien y pasarlo contra la pernera del pantalón hasta quitar toda la memoria.

Si queremos que el salmonete tenga ese bello color rojo intenso que tanto nos gusta, debemos escamarlo recién pescado. Es muy sencillo, pues las escamas del salmonete se desprenden fácilmente pasando la uña del pulgar a “contrapelo”, -mejor dicho “contraescama”-. Además, una vez secas, costará mucho más escamarlo.

¿Un lugar magnífico para guardar nuestros anzuelos? Los envases de plástico de los carretes fotográficos, que son estancos, ligeros y gratis!

Para conseguir un “gusiluz duradero y ecológico” Necesitas un led que funcione de 1,5 a 3 voltios (0,3 Euros), una pota gusiluz de puntera o un tubito , 2 o 3 metros de cable, un porta pilas ( se puede prescindir) de interruptor cualquier sistema. La fabricación es sencilla: se suelda el led al cable al final se ponen las pilas, encintadas o con funda. Para el interruptor: desde unir uno de los hilos a lo que se os ocurra que sea sencillo y poco aparatoso. Lo mejor es colocarlo antes de montar el carrete , se sujeta la puntera y se lía el cable ( con o sin cinta aislante) y se sujeta la pila esta si con cinta aislante. Se puede pescar un año entero con el Invento. Procurar aislar bien las pilas. Un saludo, Agus.

Para fortalecer nudos deben necesariamente ser ajustados bajo el agua donde se está por pescar, ya sea un lago, dique, río etc. o si estas en casa moja la tanza o nylon con tu saliva, de este modo al ajustar no se quemará, y no se te cortará aunque se enganche un “matungo”. “Bigote” Nunes

Carnada infalible para el pejerrey. Se tiene que filitear mojarras frescas, preferentemente del lugar donde vas a pescar, cortar en tiritas finas y aplicar sal fina, dejar macerar unos cuantos minutos.”Bigote” Nunes

CONSEJO: No es necesario que el pescador cuente con un equipo costoso, ya que el pez no sabe absolutamente nada de costos, asi que pesca con lo que tengas a tu alcance, y si tenes un equipo económico mucho mejor, ya que la pesca es EL ARTE DE ENGAÑAR AL PEZ, así que no te engañes vos. “Bigote” Nunes

El mejor “condimento” para nuestros vinilos para bass: la sal. Al bass le encanta la sal. Quita sabores que produce el tabaco, colonias, etc.

Para desatar esos nudos difíciles en la cola de rata o en el trenzado, nada mejor que utilizar unas pinzas de depilar.

Cuando la mar esta agitada lo mejor es pescar con un plomo 5 gr. y a medio metro aprox. con un gusano que sea voluminoso. El poco peso hace que se hunda pero la marea lo moverá pareciendo que lo hubiese sacado la marea de su escondite. Teniendo el hilo flojo pero siempre pudiendo de un golpe de muñeca clavar a la pieza. Este truco es valido en rocas y que tenga unos 2 m de profundidad.Raúl Martí, Tarragona

Cebadores económicos: los botes de carretes fotográficos, agujereados con un hierro caliente; son una buena solución para la pesca a fondo: yo pego la tapa con pegamento (para hacerlo mas resistente), la agujereo casi al completo y pongo un alambre (para engancharlo al emerillón),abajo también la agujereo y pongo otro alambre con un plomo (de lastre) al cuerpo del bote le voy haciendo agujeros (a gusto) en botes negros el acabado es de profesional. Pablo.

¿Quiere que sus moscas secas floten mejor? Rocíelas con silicona en spray. Empaparán menos y no se hundirán fácilmente.

La mejor forma de proveerse de lombrices de tierra es, por la noche, después de una tormenta. Si tiene acceso a una zona ajardinada, sólo debe salir con una linterna cuando el césped está mojado, o regarlo usted mismo.

¿Un soporte bueno y sencillo para su caña? Coja dos perchas de alambre de colgar la ropa. Las dobla hasta que queden en forma de V. Luego, la parte del gancho, la endereza hasta que quede recta. Así podrá clavarlas en la tierra separadas una de otra a la distancia que precise su caña, y poner ésta encima de las perchas, que se han convertido en un soporte seguro y económico.

Los alicates de pesca constituyen una herramienta fundamental. Sirven para desanzuelar a los peces, para apretar nudos, para sujetar los anzuelos… En fin, si se acostumbran a trabajar con ellos, luego no podrán prescindir de está cómoda y sencilla herramienta.

La navaja debe estar bien afilada, pero sin punta. Las navajas de pesca sólo cortan, nunca pinchan. En caso de que tenga punta, si no estamos habituados a manejarla, lo mejor será romperla para prevenir posibles accidentes. Repárese en que, trabajando con las manos mojadas, en posturas incómodas o moviéndonos entre rocas resbaladizas, debemos tomar todas las precauciones posibles para no herirnos. El cortaúñas es igualmente efectivo y tiene la ventaja de su pequeño tamaño, lo compacto de su diseño y que puede llevarse permanentemente colgado en el chaleco de pesca o dentro de un bolsillo.

Llevar bastante ropa y de abrigo (lo cual es aconsejable cuando se pesca en la costa), puede tornarse en un grave impedimento en caso de caer accidentalmente al agua. Si le ocurriera esto, no se asuste ni trate de salir por las piedras si hay oleaje. Muy al contrario, aléjese de éstas y despréndase de los zapatos lo antes posible. Después, para poder nadar con un poco más de comodidad, dé vuelta a los bolsillos, que, de otra manera, se llenarán de agua y actuarán como globos. Aunque se sienta pesado por la ropa empapada, no se inquiete. Pesa, sí, pero flota: no le empujará a usted hacia el fondo y, además, mantendrá su cuerpo caliente durante más tiempo que si se encontrara desnudo.

Cortar sedales con precisión es necesario. Mucha gente lo hace con los dientes, con el cuchillo e incluso con el cigarrillo encendido. Pero si lo que pretende es un corte preciso, en ocasiones muy cerca del nudo -como en el caso de los anzuelos recién empatados- lo mejor será hacerlo con unas pequeñas tijeras.

Si pescamos desde cierta altura y pretendemos devolver un pez, lo tiraremos al agua procurando que caiga de cabeza, pero es mejor aún arrojarlo junto con el agua de un cubo que “rompa” la superficie. De otro modo puede lastimarse muy gravemente. Recuerden cuando ustedes se tiran a la piscina y caen en mala postura; imaginen ese mismo salto a escala, desde muchos metros de altura.

¿Dónde no se pierden ni se estropean las poteras?. Utiliza las fundas de los carretes fotográficos usados. Para rematar por una etiqueta con el número de medida.

Es más que conocida la afición a destrozar nuestros peces artificiales que tiene el lucio. Para repararlos puedes emplear una fina capa de epoxi de dos componentes. Ten cuidado con la cantidad que empleas ya este material hace que se hundan los peces.

Cuando vayas a pescar lucios lleva siempre un par de bolígrafos bic. Te serán muy útiles si enganchas tus artificiales en el fondo, deberás pasar un terminal de acero por dentro del boli, enganchas dos poteras y pones un plomo de bala en la cabeza para profundizar y ya están listos para usar, aunque no nadan como los peces artificiales comprados pero te pueden sacar de más de un apuro.

Si pescas a fondo en zonas donde exista mucho enganche podrás optar por realizar el siguiente montaje : la línea madre se termina al llegar al emerillón, por debajo de él se pondrá una perla y un plomito de coup. Del emerillón sale hacia la derecha el bajo de línea con el anzuelo y hacia abajo un hilo de menor diámetro que ira enganchado al plomo para que en caso de enganche rompas por ahí y puedas recuperar la captura.

Muchas veces mientras nos encontramos pescando basses a mosca con la ayuda de un buldo nos damos cuenta de que los peces atacan más al buldo que a nuestro artificial. Lo que hay que hacer es poner un anzuelo de los utilizados de trailer en las spinerbaits en uno de los ojales del buldo. La diferencia es notable y hay veces que puedes coger dos a la vez, una gozada.

¿Alguna vez pescando a lance ligero notas que tu carrete lanza menos de lo que debería lanzar en realidad ? Esto tiene fácil solución, cuando vayas a reponer hilo debido al deterioro pondrás en la bobina unos 3 ó 4 metros de lana y enlazarás a ella la línea, con este pequeño truco tu carrete lanzará más lejos y tendrá una mayor resistencia a la rotura.

Si pescas con lombriz un buen método para incitar al pez a picar es el inyectar aire en la cabeza de la lombriz con una jeringuilla, de esta forma la sangre se concentra en la cabeza y mueve la cola más rápido. Esto es muy bueno para pescar a fondo carpas y barbos porque al inflarse un poco la cabeza la lombriz permanecerá por encima del fango, siendo más visible para el pez.

Si la economía sobrada no es nuestro estado, sacar la línea pasada de vuestro carrete y enrollarla en una bobina vacía. Y volvéis a enrollarla en otra segunda bobina. Una vez hechos estos traspasos la volvemos a poner en nuestro carrete, así tendremos línea seminueva por dos veces con el mismo hilo, ya que la parte más castigada son los 30-40 primeros metros.

¿Quién no ha tenido alguna vez una “chancla” o zapatilla de playa?. Todos tenemos alguna rota. De la suela podemos obtener el foam para nuestros montajes de divers. Y si es de distintos colores, mejor que mejor.

Sacaderas: ten siempre tensa la malla en todo momento mientras sacas y desanzuelas el pez. Te evitará muchos enganchones.

¿ Cuantas veces se nos ha despegado una anilla de una caña telescópica en pleno día de pesca? Utiliza un pequeño trozo de un pañuelo de papel entre la anilla y la caña y a seguir pescando.

No te olvides de humedecer cualquier línea antes de hacer un nudo (saliva mejor que agua, es más densa y siempre está cerca). Ofrece a la línea un 40% más de resistencia en algunas marcas

Para conservar los faldines de tus spinerbaits, utiliza polvos de talco y la duración de estos está más que asegurada.

Si tus cajas de señuelos son transparentes, fórralas por dentro con algún material plástico que sea opaco o si es transparente de color amarillo o azul. Así tus señuelos no se estropean con la luz solar.

Aunque no seas “mosquero”, utiliza el clip con extensión que llevan colgado del chaleco para cortar la línea. Mejor no utilizar los dientes, ¿no?

Puedes hacerte un funda rígida duradera y económica para cañas con tuberías de PVC. El resultado depende de tu habilidad en el bricolaje.

Para saber si tus anzuelos están afilados, intenta rallar con la punta la uña de tu dedo. Si se araña estará en perfecto uso, sino afílalo o tal vez no claves el record mundial.

Las cañas con empuñaduras de corcho se suelen ensuciar y después de varios días de pesca su tonalidad es algo “oscura”. Para dejarlas como el primer día basta con lijarlas con papel de lija de agua con el menor número posible intentando no comer mucho material.

Otro buen método, pero de peores resultados es limpiar con un algodón o un trapito mojado el ALCOHOL (de 96º, no vale vodca) la empuñadura frotándolo enérgicamente.

Si lo vuestro es el vinilo y os da lástima “tirarlo” cuando sólo lo has montado dos veces este es vuestro truco: calentar un cuchillo, incluso mejor un cuter e introducirlo en la rotura, ojo sin mantenerlo mucho tiempo. Ten en cuenta que el repararlos en varias ocasiones hace que pierdan parte de acción.

Líneas pasadas: no las tiréis y mucho menos en el lugar de pesca, almacenarlas en los carretes originales del fabricante. Son de gran utilidad para llenar la bobina de ese carrete con tanta capacidad, debajo de la línea nueva.

La diferencia de precio entre los jigs (cabezas plomadas) pintados y sin pintar, es bastaste sustancial. Una fácil manera de pintarlos es con los esmaltes para uñas que venden en las tiendas de “veinte duros”. ! Qué no se os olvide comprar negro para los ojos ¡