Trucha común

‹Especies agua dulce

Nombre científico: Salmo trutta.

Como muchos otros miembros de la familia de los salmónidos, la trucha común hace gala de una amplia variedad morfológica, que se traduce en una gran diversidad de libreas y formas, cambiando éstas en función de la procedencia geográfica, alimentación, edad, etc., aunque mantenga muy similares sus líneas genéticas.

Freza en invierno y busca para ello los regatos y zonas altas de los ríos, para, una vez consumado el desove, volver a sus lugares habituales.

Dentro de lo que conocemos como trucha común ibérica, se hace a menudo la distinción entre dos subespecies[1]: la trucha común (Salmo trutta fario) y el reo o trucha marisca (S. trutta trutta), que sólo encontramos en los ríos de la cornisa cantábrica, sobre todo en Asturias y Galicia, y que pasa una parte variable de su vida en aguas costeras.

Mientras vive en la mar, el reo es de un color más plateado que cuando remonta el río, aunque sigue siendo claramente una trucha. En algunos ríos asturianos y gallegos podemos pescar reos de buen tamaño con cierta frecuencia, conviviendo en los mismos tramos fluviales con salmones y truchas comunes no migratorias, o que raramente y sólo en condiciones excepcionales bajan al mar.

La trucha común y el reo se pescan con diversos aparejos y técnicas, comunes también para la trucha de arco iris y proporcionales para el salmón.

Podemos usar caña de látigo con mosca seca, que es quizás la variedad más emocionante y deportiva, pero un poco complicada para el pescador inexperto. En cualquier caso, deberemos buscar ríos poco contaminados de aguas frías y oxigenadas –cualquier curso no degradado de montaña- en los que la presencia de salmónidos esté asegurada. En caso de pescar con cebo natural, lo mejor será encarnar con lombrices si ha llovido recientemente, o con los insectos que pueblen la ribera del río a batir.

[1] No está claro que se trate de subespecies, pues los ictiólogos no se ponen de acuerdo al respecto. Sin embargo, hemos optado por el juicio mayoritario y hemos admitido la teoría de las dos subespecies para catalogar truchas comunes y reos.