SEÑUELOS ARTIFICIALES

Sobre los señuelos se ha escrito mucho, pero nunca es suficiente.

Los peces predadores tienen algunos sentidos muy desarrollados. La vista suele ser uno de ellos, aunque no necesariamente (el tiburón es más bien algo cegato, por ejemplo). Lo que sí tienen siempre muy fino es un sentido que a nosotros nos es ajeno y consiste en lo que se conoce por línea lateral, un órgano sensitivo que detecta las vibraciones en su medio, esto es, en el agua.

También el sentido del gusto suele estar muy desarrollado, (además, el agua transmite mejor los sabores y las vibraciones que el aire). Para entender este sentido debemos saber que el olfato –tal como lo conocemos- parece ajeno a los peces, pero el gusto es de hecho el equivalente a nuestro sentido del olfato y opera como tal. Esto es así porque los olores se transmiten en el aire, mientras que el agua (un medio 800 veces más denso) lo que transporta es en realidad partículas gustativas que el pez detectará con precisión perruna a modo de olores terrestres.

Por tanto, cuando hablemos de su sentido del gusto no pensemos en nuestro paladar, sino en nuestra pituitaria. Sin embargo, este sentido, digamos del gusto-olfativo no ayudará a que los peces se lancen sobre nuestros señuelos, sino todo lo contrario. Por tanto, el secreto de la atracción de los artificiales debe estribar en la vista y en la línea lateral.

Teniendo todo esto en cuenta y tomando muchas referencias y ejemplos en distintas especies, y actuando asimismo en condiciones variadas, llegamos a la conclusión que cada especie o cada individuo en cada circunstancia, ataca guiado por sentidos distintos y quizás, por razones diferentes.

Nos parece lógico que una lubina, pez que ve muy bien, se lance contra un pez artificial en medio de la espuma y rechace a ese mismo pez si lo encuentra en aguas quietas y cristalinas, o una trucha que es engañada por una cucharilla en un río crecido y turbio, la rechace en una poza transparente.

Entonces podríamos decir: “Claro, ha descubierto el engaño y no pica.”

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