ROSES / Cataluña

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Esta localidad posee una famosa bahía homónima que forma un gran puerto natural. Son notables sus cualidades marineras, así como el volumen de capturas, la convierten en el puerto pesquero más importante del norte de Cataluña. En paralelo se da aquí cita un considerable número de embarcaciones deportivas, bien de pesca o de vela. Se suceden en la bahía importantes regatas animadas por la multitud de turistas que se concentran en esta localidad y en otras vecinas.

La bahía puede ser admirada con una vista panorámica única desde los promontorios del cabo de Creus. Desde aquí observaremos la curvatura de la línea costera aliñada con inmensas playas de arena.

En verano, si pretendemos pescar con un mínimo de comodidad, debemos hacerlo por la noche o al amanecer. De otro modo, las aglomeraciones turísticas tan frecuentes en esta zona, con miríadas de bañistas ansiosos por las aguas mediterráneas, darán al traste con nuestros esfuerzos.

En las playas, además de bañistas, existe una población considerable de herreras, peces muy agradecidos lanzando a fondo con cebos blandos y aparejos ligeros. En las zonas rocosas abundan los lábridos y el sargo. Aquí puede ser más recomendable pescar a flotador, dejando el anzuelo a menos de una braza del fondo.

Al sur de Roses, casi en mitad de la curva que conforma el golfo, se emplaza una zona de alto valor ecológico. Nos referimos al tramo comprendido entre las desembocaduras del Muga y el Fluviá. En esta zona se desarrollan una fauna y flora singulares, objeto de protección por la administración local. Un arroyo que corre entre los dos ríos, el Molí, también contribuye a engordar con sus aguas esta zona de marjales encharcados. Los humedales que resultan de la acción combinada de estos cauces forman una zona sin edificaciones ni asentamientos humanos, por donde pasean las aves limícolas y cría gran cantidad de especies piscícolas.

En realidad, este tramo costero ha sido declarado Parque natural para proteger los restos de la fauna que existía cuando la marisma ocupaba la práctica totalidad de la bahía. Entre las especies más amenazadas, una vez más, nos encontramos con un ciprinodóntido ibérico, el fartet.

Esta zona está dividida en dos partes: la de Aiguamolls del Baix Empordá y la del Alt Empordá. Comparten la característica de las múltiples desembocaduras e intercambios de agua dulce y salada, lo que propicia que se concentren compactos bálamos de mugílidos. En apretada promiscuidad se mueven entre ellos las lubinas, a las que distinguiremos por su cabeza predadora de serránido, muy diferente a la de los mugílidos, por mucho que sus hechuras resulten semejantes.

Para llegar hasta la desembocadura del Muga, podemos hacerlo a través de la urbanización “Ampuriabrava” y alcanzaremos un lugar privilegiado para perseguir a las grandes lubinas con rapalas.