Platija

‹Especies mar

Nombre científico: Platichtthys fleus

Inglés: Plaice

Portugués: Platessa

Italiano: Platessa

Euskera: Platuxa

Catalán: Palaia

Este pez plano no es tan apreciado como pueda serlo el rodaballo o el lenguado, pero sólo porque su valor gastronómico, aun siendo aceptable, no se puede comparar con los anteriores.

No obstante, en el plano deportivo no tiene nada que envidiarles. Presenta, además, la virtud de su más amplia distribución, pues, si bien comparte con el resto de los peces planos los fondos “blandos”, es decir, de grava, de arena o incluso de cieno, también puede hallarse en lechos rocosos o mixtos, siempre que no presenten demasiadas infructuosidades.

Otra particularidad es que la platija se adentra en las desembocaduras, pues presenta un marcado carácter eurihalina, por lo que tolera bastante bien las variaciones salinas. Esta característica le permite habitar algunos ecosistemas salobres, lugares apetecidos por el pescador que persigue otras especies igualmente eurihalinas, como la lubina, la lisa o algunos espáridos.

La boca de la platija es fuerte, acostumbrada a los bocados duros, como los pequeños crustáceos o algunos moluscos bivalvos de pequeño tamaño que llega a destrozar con sus mandíbulas. Se distingue fácilmente por su forma romboidal y presenta varias libreas, acordes con el colorido de su entorno, en toda la gama de tonos marrones y cremas, con o sin betas.

Presenta más movilidad que la mayoría de los peces planos, por lo que batirá también mayores áreas en busca de comida, y no constituirá un blanco inmóvil al fusil submarino, como es el lenguado o el rodaballo, que fían toda su estrategia al camuflaje. En ocasiones he fallado el tiro tras descubrir una platija posada sobre el lecho, cosa que sería difícil -por muy mala puntería que se tenga- en caso de tratarse de otros peces planos.

Para el pescador de caña, las técnicas más frecuentes son las de lance pesado, cebando con pequeños crustáceos, moluscos o anélidos. El anzuelo no debe ser grande, pero sí conviene que sea un poco robusto.

Por último, a quien persiga específicamente este pez, le recomendaría que lo hiciese en las desembocaduras, probablemente las mejores zonas para encontrarlo.