Picón

‹Especies mar

Nombre científico: Symphodus mediterraneus

Este lábrido es frecuente en todo nuestro litoral y resulta una captura típica de los pescadores de caña.

Se puede identificar fácilmente gracias a que presenta una mancha oscura en el inicio de la aleta caudal y un colorido bastante uniforme en todo el cuerpo.

Además, tiene dos hileras de dientes cónicos en cada una de las mandíbulas, sobresaliendo dos caninos frontales. Mal nadador, como todos los demás lábridos, acostumbra a desplazarse lentamente cerca del fondo, en entornos rocosos y con abundantes algas que le brindan protección.

De régimen carnívoro, se alimenta sobre todo de pequeños crustáceos, anélidos y moluscos, es decir, los típicos cebos del pescador de escollera.

Típico pez ramoneador, alcanza unos 15 cm. de longitud y sus carnes, insípidas y con abundantes espinas, no tienen valor gastronómico, pese a ser comestibles.

Es muy común en verano, pero en invierno se adentra a mayor profundidad y disminuye su actividad, por lo que será difícil capturarlo en los meses más fríos.

Su pesca, equiparable a la de otros lábridos, es de las más sencillas y únicamente necesita un aparejo de fondo cebado con gusana o quisquilla. Sin embargo, no es objeto de una pesca específica, debido a su escaso tamaño y a su nulo valor gastronómico que antes mencionábamos.

Acostumbra a tragarse el anzuelo hasta las entrañas, por lo que, a efectos de desanzuelarlo, es conveniente utilizar aquellos de pata larga, rectos y finos, como los de tipo crystal, excelentes para la mayoría de los lábridos.

Se reproduce a poca profundidad, durante los meses estivales.