MAR MENOR / Murcia

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Un pequeño mar interior hipersalino de 180 km²., de aguas siempre calmas y una profundidad media de unos siete metros.

Está separado del Mediterráneo –con el que mantiene una diferencia de temperatura de 8ºC aprox.- por una delgada franja de tierra y arena –entre 100 y 800 m.- conocida como la Manga, que mide 22 km., lo que hace un total de 44 km. de playa.

Hasta hace tres décadas, la Manga era un espacio baldío de arenas blancas que se usaba como dehesa para caballadas y reses. Las poblaciones del interior del litoral del Mar Menor, como Los Alcázares, Los Urrutias o Los Nietos, eran pobres y desabridas. Ahora el Mar Menor es un centro turístico de primer orden, aunque durante el invierno, la Manga parece una ciudad fantasma. Durante el verano, en cambio, todo es algarabía, francachela y atascos de circulación en los dos únicos carriles que recorren la Manga en ambas direcciones. Las playas que dan al Mediterráneo son las más apropiadas para nadar o tumbarse sobre la arena. Las que orillan el Mar Menor son limosas, con muy escaso fondo –con un promedio de menos de un metro de profundidad en su primeros cincuenta, cien o doscientos metros-, pero muy apetecidas por los practicantes de wind surf, que encuentran unas condiciones inmejorables.

En este mar interior destaca el interés de los aficionados locales por la pesca de mugílidos. En efecto, el Mar Menor es el único sitio que conozco donde las lisas son consideradas un plato exquisito. Los lugareños aducen que estas lisas son “otro tipo de lisas”, que comen distinto alimento y de ahí que su sabor sea también otro. Y quizás tengan razón, pues los mugílidos son peces omnívoros en uno de los sentidos más amplios del término, y son capaces de medrar en las condiciones más dispares engullendo el alimento más sano o más repugnante. Así, una lisa pescada en el puerto que se alimenta de desechos y aceites que cubren la superficie, tomará su sabor y su aroma, mientras que si la capturamos en mar abierto o en una costa de aguas límpidas, sus blancas carnes nos recordarán a las de la lubina.

De todas formas, antes que con los mújoles, me quedo con las gambas, otra especialidad de este mar en miniatura.