Lucio

‹Especies agua dulce

Nombre científico: Exos Lucius

En otros idiomas:

Francés: brochet

Inglés: pike

Alemán: hecht

Italiano: luccio

Este pez es uno de los mayores depredadores de las aguas continentales. Está ampliamente difundido por toda Europa y Norte América, llegando a establecerse con éxito en aguas con cierta salinidad, como es el caso del mar Báltico, donde ha sido pescado en ocasiones a considerable distancia de la línea de costa.

En España su introducción es bastante reciente (en el año 1945) aunque en estas últimas décadas ha colonizado la gran mayoría de los grandes cursos fluviales con excepción de los de la Cornisa Cantábrica y algunos otros puntos de nuestra geografía –como es el caso de Murcia- donde su implantación es ocasional.

Sin embargo, dado su carácter de predador voraz y oportunista, sus poblaciones están bien asentadas incluso en tramos fluviales en los que tiene que competir con otros predadores –como los salmónidos autóctonos- a los cuales puede llegar a desplazar en ciertas condiciones. Por ello, su creciente implantación genera constantes polémicas entre sus partidarios y detractores.

Lo que sí está claro es que sus cualidades deportivas y el elevado peso que alcanza suponen un aliciente para el aficionado. Además, posee la ventaja de que puede ser capturado mientras está vedada la pesca de salmónidos, con lo que, aunque sea como sucedáneo, puede resultar muy eficaz para paliar en lo posible el síndrome de abstinencia que sufren –sufrimos- muchos aficionados durante el otoño y el invierno.

Pero también cuenta con incondicionales de su captura, auténticos especialistas entregados a la pesca del lucio, que no la cambiarían por nada.

De su morfología cabe destacar su cuerpo fusiforme, con arcos superciliares muy destacados y la mandíbula inferior prominente en una boca que nos recuerda a un pico de pato.

Posee entre 120 y 130 escamas en la línea lateral sobre un dorso de colores verdes, pardos y marrones, alternando con tonos amarillentos. El vientre es de color claro, en tonos marfiles o blancos. Las aletas son todas redondeadas menos la caudal, que es escotada. Su silueta recuerda mucho a la de la barracuda.

Es una especie sedentaria y con tendencia a la inmovilidad. De dieta estrictamente carnívora, prefiere los tramos bajos y medios de los ríos, así como los pantanos, siempre en zonas de poca o nula corriente. Le gustan las aguas someras con abundante vegetación subacuática, donde puede pasar inadvertido para acechar con garantías a sus presas.

Freza desde principios de año hasta bien entrada la primavera y la puesta ronda los 18.000 huevos por cada kilo que pese la hembra.

Su valor culinario es discutible, pero resulta apreciado por bastantes personas. Respecto a su interés deportivo, el consenso es generalizado, si bien no presenta la pelea feroz que pudiera suponerse a un pez que alcanza los 20 k. El primer tirón tras la picada es considerable, pero el lucio no es un corredor de fondo, sino, más bien, un “sprinter” y se cansa pronto.