Lombriz de tierra (Lumbricus terrestris)

‹Cebos mar

Es el equivalente terrestre de los anélidos marinos y funciona estupendamente para casi toda clase de peces que pueblan las aguas continentales, pero también para muchas especies marinas.

Es fácil encontrarla en los comercios especializados en pesca, si no queremos cavar, pero también podemos esperar a que llueva para atraparla –sobre todo de noche-, en los prados y campas, donde sale a retozar cuando éstos alcanzan la humedad deseada. Entonces podremos atraparlas fácilmente y constituirá una buena ocasión para ir a pescar al río más próximo con estas lombrices en los siguientes días tras el chaparrón, pues seguro que las aguas han arrastrado a algunas de ellas, y el pez encontrará muy natural nuestro cebo.

Por tanto, si usted pesca con otros cebos o con artificiales y una tormenta hace aflorar a la superficie a un buen número de lombrices de tierra, coja un puñado y váyase al río. Seguro que hará una buena pesca, pues son, precisamente, esas lombrices, las que está esperando el pez que caigan en su radio de acción arrastradas por el agua.

Pero, como hemos dicho al principio, también funciona muy bien con muchas especies marinas, entre las que se encuentran peces tan selectivos como el salmonete de roca. Hay viejos pescadores que sólo utilizaban lombrices de tierra como cebo, independientemente de que fueran al río o a la costa.

Por tanto, si no disponemos de anélidos marinos, pero podemos capturar lombrices de tierra, y queremos ir a pescar a la costa, no lo dudemos. Quizás no sea tan buena en la mar como en agua dulce, pero garantizamos que hay muchos peces marinos que no desdeñan este cebo tradicional de las aguas continentales.