Galera (Squila mantis)

‹Cebos mar

Estamos frente al cebo de moda. Este crustáceo de reducidas dimensiones carece de valor gastronómico, pero no de valor comercial, si nos atenemos a la alta demanda que presenta por parte de los aficionados a la pesca. En efecto, el kilo de galera cuenta más dinero que el de langostinos, aunque no se venda por kilos, sino por unidades o por docenas, en los mejores comercios de pesca deportiva.

En realidad, la galera es un feroz depredador arenícola que vive en túneles que le sirven de guarida y de puesto de caza. Acecha a sus presas y, cuando se ponen a distancia de tiro, las atrapa con sus pinzas para devorarlas a placer dentro del túnel que le hace las veces de madriguera.

En lo morfológico, guarda cierta semejanza con la cigala o con el cangrejo de río, pero sus hábitos no tienen nada que ver con los anteriores. Podemos atrapar galeras sirviéndonos de un tubo a modo de aspirador, que colocaremos sobre la boca del agujero donde vive, para “absorber” al animalillo y sacarlo de su guarida.

Lo más sencillo, sin embargo, sería comprarlo, aunque su precio puede ser a veces desproporcionado.

La galera es ideal para tentar a casi todas las especies de roca y de arena, se encarna con facilidad –sus pinzas son blandas e inofensivas- y puede reportar capturas insospechadas.