Espetón

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Sphyraena sphyraena

El espetón o barracuda mediterránea es un pez abundante en las costas del sur y del levante peninsular español. De aspecto fusiforme, su librea pelágica y su boca predadora no deja lugar a dudas de qué tipo de animal es.

En sus estadios juveniles presenta un marcado comportamiento gregario, volviéndose solitario y más reservado con la edad. Asimismo, pese a que gusta de las aguas superficiales, a medida que gana en edad y consiguiente tamaño, prefiere poner más brazas de agua bajo sus aletas. No obstante, por ser de régimen litoral, raramente lo encontraremos en mar abierto.

A menudo es confundido con su pariente cercano, la barracuda tropical, también llamada “gran barracuda”, pero nuestro espetón es su primo pobre: mucho menor en tamaño, en ferocidad, en cualidades deportivas y también, gastronómicas.

Mas, en este caso, su poca gracia culinaria resulta el salvoconducto para evitar la desaparición o, cuando menos, la reducción de su población a mínimos críticos. Y es que el espetón es muy vulnerable a muchas artes de pesca, por lo que sus carnes blandas y en exceso sabrosas constituyen la mejor defensa ante la habitualmente desaprensiva pesca profesional.

Respecto a su faceta deportiva, el espetón puede depararnos grandes diversiones. Podemos capturar varios ejemplares de mediano tamaño, aproximadamente de entre 1 y 3 kg. con relativa facilidad, empleando casi cualquier tipo de señuelo desde la costa. También, por supuesto, se puede pescar con cebo natural, vivo o muerto, pero puesto que es un pez que responde muy bien a los artificiales, recomendamos su pesca con esta técnica.

Tanto con poppers, con paseantes, con simples cucharillas o con señuelos tipo minnow o jerkbaits haremos buenas pescatas. Si damos con una zona donde no hayan sido demasiado hostigados y la mar no esté muy quieta y transparente, podemos engañarlos sin problemas. Si no, también cabe la posibilidad de aprovechar las horas del orto y el ocaso, que son siempre las más productivas para la mayoría de los predadores.

En caso de emplear largos poppers de mar o minnows, es muy posible que la afilada dentición de nuestra captura no llegue a tocar el bajo de línea. Pero si empleamos bucktails, cucharillas pequeñas u otros artificiales de menor tamaño, será prudente utilizar un bajo bastante grueso o incluso una línea especial para predadores. Un último consejo: cuidado con su boca al manipularlo. Y ahora un deseo: que disfruten de su pesca y, si no se lo van a comer –la verdad es que no está muy rico-, de su liberación.