CABO BUSTO/Asturias

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Guarda similitud, en dimensiones y orientación con el de Vidio, de paredes inmensas y taludes vertiginosos. En cierta ocasión, visitándolo durante las vacaciones de Navidad y con la mar arbolada por uno de esos temporales tan frecuentes en el Cantábrico durante esas fechas, el espectáculo de las olas rompiendo en la base de los acantilados resultaba fascinante y sobrecogedor.

Sin embargo, en algunos puntos podremos acceder a la mar, si ésta y el viento nos lo permite. Todo este tramo de costa está casi virgen y hasta llegar a la desembocadura del río Canero, doblando ya el cabo por su parte occidental, no encontraremos vestigios de presencia humana.

Para pescar en el cabo Busto, debemos acceder hasta la pequeña población homónima, y desde allí buscar las ensenadas del Punxeu o del Bozo. Las dos tienen la arena oscura –consecuencia de las pizarras de esta parte del litoral- y son apetecidas por ciertas especies piscícolas, como espáridos y lábridos, que se desplazan “en vertical” con la marea, es decir, que aprovechan su subida para llegar hasta las zonas que quedaron al descubierto con la bajamar, muy ricas en crustáceos y moluscos.

Más escarpados y difíciles se presentan los riscos de la Herbosa o de Vachinas, que forman estrechas playas en la base del acantilado y donde pescar puede llevarnos a situaciones comprometidas, si una pleamar viva nos cierra el camino de regreso y nos pone entre la espada –en este caso las olas- y la pared –y ahora sí que es la pared en el sentido más literal de la palabra- que forma el inaccesible acantilado descolgándose sobre la playa.

En el cabo existe un mirador cerca del faro. La vista es impresionante. Por el lado de poniente, se abre una amplia ensenada de más de medio kilómetro, donde termina el valle y se emplaza la pequeña población de la Cueva. Una amplio arenal –ahora dorado, en contraste con la negruzca o grisácea arena de las calas del cabo- es utilizado por los bañistas lugareños en época estival.

Está muy indicado para la práctica del surf casting con aparejos pesados, y se capturan buenos ejemplares de especies bentónicas, sobre todo en verano. Aquí podemos pescar cómodamente y sin peligro. También atracan algunas pequeñas embarcaciones en los bloques fondeados en la ensenada, y se presta a la práctica del surf.