Anguila

‹Especies agua dulce

Nombre científico: Anguilla anguilla

Nombre en otros países:

Francés: Anguille

Italiano: Anguille

Inglés: Eel

Alemán: Aal

Nuestros abuelos todavía compartían la idea generalizada de que las anguilas nacían del barro ribereño y la angula era el primer y único paso previo a su estado adulto.

Sin embargo, se demostró esta falsedad cuando, a mediados del S.XX, se relacionó a las angulas directamente con el leptocéfalo, que el biólogo danés Schmidt había descubierto años atrás y de manera fortuita, a la altura de las Faröes. Esta larva leptocéfala, de perfil plano y que había sido clasificada como una especie distinta, resultó ser el paso anterior a la angula en el ciclo biológico de la anguila.

Las larvas, algo así como unas hojitas aplastadas y trasparentes, son transportadas por las corrientes oceánicas desde el Mar de los Sargazos, situado entre las Bermudas y las Bahamas –donde eclosionan los huevos-, hasta las costas Europeas y Americanas (en función de qué especie de anguila se trate).

Cuando las larvas leptocéfalas se hallan en aguas litorales, sufren la transformación definitiva, que las dotará de las hechuras serpentiformes que les permitirán remontar el río.

En este estado (antes de la cazuelita, el ajo y la guindilla) es en el que nos las encontraremos, todavía trasparentes, pero ya convertidas en graciosos gusanillos nadadores.

A medida que se acomodan al agua dulce, pierden peso, grasa, y una línea oscura se apodera progresivamente de su lomo.

Así comienzan a las angulas a convertirse en pequeñas anguilas, con sus característica coloración oscura y remontarán el río o bien se quedarán vagando durante un tiempo por el estuario.

Pronto se diseminarán por todos los lugares imaginables, ya sean grandes cursos fluviales o minúsculas charcas aisladas. La anguila pude incluso reptar sobre la hierba en las noches lluviosas para alcanzar sitios que a otras especies piscícolas resultarían inaccesibles.

Su fortaleza, su cuerpo serpentiforme que les posibilita moverse tanto en aguas abiertas como en lodazales, su capacidad eurihalina, así como el amplísimo espectro de su dieta, son los principales factores de su triunfo y su enorme distribución.

Además, pueden vivir tanto en aguas limpias y bien oxigenadas como en lugares pútridos, y pueden alimentarse de deshechos y materiales en descomposición.

Pican a cualquier cebo, tanto en agua dulce como marina o salobre, y el único problema que presentan es a la hora de desanzuelarlas, pues se tragan la carnada hasta lo más profundo.

Cualquier aparejo de fondo sirve: tanto da que el sedal sea grueso o fino, o que los anzuelos sean de un tamaño o un modelo determinado. Con tal de que les quepa en la boca es suficiente, pues la anguila es una de las especies que menos problemas plantea a la hora de aceptar cualquier carnada.