Equipo para el lucio desde orilla para lance ligero. Primera parte

Texto y fotos por Javier Hernández Racionero javihrac@granpesca.com

Muchos somos los que nos dedicamos a capturar este exócido desde orilla con equipos de lance ligero y cada vez nos estamos dando cuenta, que un buen equipo hace que en vez de tener un día de muchas picadas y pocos peces, tengamos el día de nuestra vida con capturas de ensueño

Es precisamente en esta época del año cuando el lucio es más asequible desde la orilla. Se aproximan todos, sea cual sea su tamaño, a las reculas de los pantanos a realizar el desove. Una orilla que debe tener abundante vegetación. Podemos ver, si ver con nuestro propios ojos aquellos peces que sólo pensábamos que podían existir, pero que nunca los habíamos visto y mucho menos pescado. Bueno ahora es el momento. Y no te preocupes aún tienes todo el mes de abril.

Vamos a dividir esta serie de artículos en cuatro: caña, carrete, línea y accesorios. Ahora es el turno de la caña y el resto semana a semana…

La caña.

Es el elemento, con diferencia, más importante de todo nuestro equipo.

Para pescar este pez desde orilla es recomendable que la caña sea de una longitud entre 2,40 metros hasta 2,70. Para cañas extranjeras se denomina Rod Length y viene expresada en pies. La equivalencia de 1 pie es de 0,305 metros (305 mm), con lo que si las matemáticas funcionan la caña que buscamos medirá en pies de 7,9 a 8,9 pies, aproximadamente.

Cogeremos la medida menor cuando el lugar de pesca sea cerrado por la vegetación, exterior (fuera del agua) y el mayor para grandes embalses donde la vegetación es escasa y no nos molesta para los lanzamientos, aparte de obtener una longitud extra en nuestros lances ( a menor medida lances más cortos y a la inversa). La diferencia de 30 centímetros aunque nos pueda parecer escasa tiene una gran importancia para los aspectos señalados. Lo normal en nuestro país, es que el lucio habite grandes embalses, pero por desgracia para todos cada vez está más presente en los ríos. Antes de comprar nuestra nueva caña, debemos pensar en dónde vamos a pescar.

Recordad que debemos transportar la caña de un lugar a otro y lo mejor es que conste de dos tramos, así se podrá transportar más fácilmente. Si fue de un solo tramo la ventaja que tenemos es que realizamos lances más precisos, pero, ¿donde transportamos una caña con dos metros y medio de largo?. Es conveniente que no tenga más de dos tramos (si tuviera 14 tramos nos la guardaríamos en el bolsillo como si de un bolígrafo se tratase) ya que cuantos más tramos posea más nos costará realizar lances precisos. Tampoco penséis que la diferencia de control es abismal, pero se nota.

Debemos pensar que durante un día, aparte de caminar muchos kilómetros realizamos cientos de lances. Con esto, ¿a dónde quiero llegar a parar?. Muy fácil. Nuestra caña ha de ser lo más ligera posible. Con números, significa que una caña de fibra de vidrio pesa como mínimo un tercio más que la misma caña, en longitud y grosor, fabricada con fibra de carbono. Y esto se nota…. Nuestra elección dependerá directamente del dinero que queramos invertir, ya que una caña de fibra de carbono es notablemente más cara que en fibra de vidrio.

Otra diferencia entre la composición de las cañas es el famoso “crujir” que tiene una caña de fibra de vidrio frente al silencio de la de fibra de carbono. Se sufre mucho, y no porque parta, cuando estamos luchando con un lucio de ocho kilos, y nuestra caña arqueada hasta un punto impensable, cruje por todos los lados y anillas. Eso no significa una desventaja a la hora de pescar, más bien es cuestión de incomodidad y si ya tienes la adrenalina golpeando en tu cabeza con un pez de esas dimensiones prendido del extremo de tu sedal, imagínatelo con un ñeeeeeeccc de fondo.

Veamos ahora la dureza de la caña. Esta característica va directamente unida al peso de los señuelos que utilizamos. Y precisamente para el lucio no utilizamos, generalmente, señuelos de pequeño tamaño o con poco peso. tenemos que pensar que pescando desde orilla no pedemos, bueno yo no recomiendo, llevar varias caña con lo que será de gran utilidad que nuestra caña abarque una acción bastante grande, para cubrir de esta manera gran cantidad de posibilidades. Si las cañas son importación, extranjeras, tenemos que ir buscando las iniciales MH y H que significan medium heavy y heavy, respectivamente. En castellano, medio dura y dura. Lo más normal es que la acción de la caña venga expresada en onzas (recordando que 1 onza son 28,35 gramos).Nosotros buscaremos cañas con acciones de un intervalo que tenga de 20 a 80 gramos y 30 a 90 gramos, dependiendo del gusto, y claro está del tipo de señuelo.

¿Por qué esta acción?. La respuesta es más que simple y esto viene dado por la experiencia y por las anécdotas. Un día pescando en un escenario de pesca que comparten trucha y lucio, ya desesperado mi compañero por la falta de picadas y por consiguiente de capturas de truchas pescando con buldó decidió utilizar esa caña para pescar lucios.

Justamente en esa misma mañana y pescando a su lado, yo ya había sacado dos lucios, uno de 2 kilos pasados y otro de casi 3. Con lo que mi compañero puso un pikie de 10 cm. con un jig de 10 gramos. La acción de su caña la recuerdo perfectamente, por los comentarios que vinieron después, era de 7 a 20 gramos. Tuvo en menos de una 6 picadas de lucios del mismo tamaño sólo consiguió sacar uno, que seguramente fuera el de menor tamaño, alrededor del kilo de peso. Simplemente con el mero hecho de no tener dureza su caña, no conseguía clavar la mayoría de los peces y en los dos primeros “retorcimientos” del pez se le soltaban, con el consiguiente chorreo de blasfemias por parte de mi compañero. ¿Con esto a donde voy?. Voy a que el lucio se caracteriza por tener una boca muy dura, aparte de llena de dientes. Si no tenemos una caña que acompañe nuestro cachete con vitalidad y se arquee, tendremos muchas dificultades para pescar con esa caña.

Otro tema de vital importancia es si la acción es de punta, semi-parabólica o parabólica. Así se define si la caña sólo “dobla” en la punta, hasta el tercio inferior o hasta el mango, respectivamente. Es algo que no debemos dejar al azar. Resumiendo debido a la complejidad del tema y las diversas opiniones, la acción de punta permite realizar lances muy largos y de gran exactitud, con la ventaja añadida que el clavado es muy rápido. La acción semi-parabólica se caracteriza en permiten lances largos y exactos y una gran fuerza en la captura. Con una caña de acción parabólica se facilita la pesca de grandes ejemplares, con la propiedad de cansarlos mucho más fácilmente que con las demás acciones. Mi recomendación para pescadores de orilla, que es a quién va enfocado este artículo, es recomendable una caña de acción semi-parabólica. Tiene numerables ventajas sobre las demás, ya comentadas, con la ventaja de ser un “camino” entre las tres.

La anillas, para este tipo de pesca, y como para la mayoría de modalidades se recomiendan que sean de cerámica o del tipo Fuji Sic, Titanium Sic o similar. El primer tipo son ya un clásico (nos olvidamos de las cañas antiguas que las anillas no tenían ningún tipo de revestimiento interior). Presenta poca fricción, gran deslizamiento, pero todo evoluciona hacia nuevas tecnologías. En el caso de las anillas tipo SIC, para simplificar son recomendadas para hilos trenzados, tienen menos fricción, más dureza, durabilidad y resistencia rozamiento. Es un material insensible a la abrasión. Al ser un material más duro no suele ocurrir lo que pasa con las de cerámica que al caerse sobre la roca parten o simplemente se les produce una fisura, que al pasar el sedal, lo va arañando y termina rompiéndose por demasiados sitios, convirtiéndolo en inservible. Al final terminamos quitando esa anilla y pescando con el acero descubierto, con todas las consecuencias que ello contrae, hasta que podamos sustituirla. ¿Qué problema tienen las anillas SIC?.

El más sencillo de todos, aumenta el precio de la caña, pero sinceramente merece la pena. Un detalle a tener en cuenta de las anillas es que sean monopatilla, que solo tengan una patilla. De esta forma nos evitamos muchos enredos en las anillas y pasaremos más tiempo lanzando.

El espaciado de las anillas dentro de la caña, presentará la última anilla, la más cercana al carrete, un diámetro bastante importante, para permitir salir el hilo, y el famoso 8 del hilo trenzado (ya comentaremos esto en el artículo de la serie correspondiente) y bastante retirada del carrete. Las siguientes, el número depende del fabricante), se repartirán cada vez más juntas unas de las otras a medida que nos acerquemos al puntal.

Otra característica de una marcada importancia, es la empuñadura. Es muy distinto pescar 8 horas seguidas con las manos sujetando algo cómodo que algo incómodo. El material de fabricación depende más del gusto personal. Pero todo tiene sus inconvenientes y sus ventajas. El neopreno frente al corcho tiene como principal ventaja la adaptabilidad a la mano y la capacidad de absorción del sudor que producen las manos después de llevar varios lances. El corcho presenta la ventaja que después de haber sacado un pez, desanzuelarlo y por supuesto devolverlo al agua, manchamos esta empuñadura y con un trapo la dejamos completamente seca, mientras que el neopreno absorbe y es más incomodo limpiarlo.

Otros temas como por ejemplo el peso es algo que no se diferencian apenas, el tacto al cogerlo, son cosas más bien personales. Para este tipo de pesca, como estáis viendo es algo indiferente. Pero lo principal y si que es importante es que sea cómodo y lo más anatómico posible. El mango debe ser suficientemente largo, como el de la foto). Con esta longitud de mango nos es posible hacer fuerza al lanzar utilizando las dos manos, consiguiendo metros extras en nuestro lance; en la pelea apoyamos fuertemente la parte baja del mango en nuestro antebrazo y tenemos más fuerza que solo con las muñecas. Un ventaja de estos mangos es la facilidad que nos proporcionan, mediante este apoyo en el antebrazo, de acercar el pez hasta la orilla y con la sacadera en la otra mano coger el pez, que pasará inmediatamente a ser “pescado” y segundos después después de la foto de rigor para calmar nuestro ego, pasará a ser pez en libertad.

El portacarretes, debe encajar perfectamente con el carrete. Si apreciamos cualquier pequeña oscilación. Si tenemos movimiento entre el carrete y la caña, los lances son mucho más incómodos y por consiguiente menos precisos. El que ese elemento sea a rosca o con presillas, depende del gusto, pero la tendencia que están tomando los fabricantes es a fabricarlos a rosca.

Resumiendo y a forma de esquema, la caña “perfecta”, para el lucio pescado a lance ligero debe ser:

• longitud entre 2,40 y 2,70 metros

• de dos tramos

• de fibra de carbono

• dureza media o dura (medium heavy o heavy) de 20 a 80 gramos o 30 a 90 gramos

• acción semi-parabólica

• anillas monopatilla de SIC

• última anilla un diámetro importante (la más cercan al carrete).

• empuñadura lo más anatómica posible y con un mango bastante largo en la zona por debajo del carrete.

• corcho o neopreno, a gusto del consumidor.

• portacarretes: que no permita ninguna oscilación al carrete.