El tamaño de los señuelos. Segunda parte

Texto y fotos: Javier Hernández Racionero javihrac@granpesca.com

Continuando el artículo anterior, para terminar el período estacional, invierno y primavera. A continuación se relatan unos tamaños comodín para las especies de agua dulce más comunes de pescar con artificial.

En invierno la pesca se reduce drásticamente, exceptuando especies como el lucio y la lucioperca, que no dudarán en atacar señuelos de grandes dimensiones, para que el movimiento sea rentable en cuanto a valor energético se refiere. En el caso del lucio señuelos de entre 13 y 18 centímetros son suficientes y en la lucioperca de entre 9 y 15.

Cuando se va acercando de nuevo la primavera los peces van despertando de su letargo invernal y comienzan a desplazarse en busca de alimento. Es el momento de emplear señuelos de dimensiones mínimas con una pesca muy fina que a medida que se calienten las aguas se irán cambiando por otros de mayores tamaños.

En lo que se refiere a los factores que influyen en el pez, no se debe olvidar, que los peces aprenden y no es lo mismo pescar en aguas muy “tocadas” que en aguas que no sean tan frecuentadas. Cuanta mayor presión pesquera se realice sobre un entorno, el señuelo deberá ser menor. Siempre es más atractivo un engaño de reducidas dimensiones en la pesca de un pez resabiado que uno de grandes dimensiones, en el que se puede detectar más fácilmente que no es comida.

Uno de los principales factores que marcan el tamaño del señuelo a emplear es la actividad de los peces. Cuando un pez muestra poca actividad, es recomendable reducir las dimensiones del señuelo que se está empleando. Cuanto menor actividad presenten los peces, menor tamaño se empleará y viceversa.

Después del análisis de todos estos factores, existen ciertas tallas que se consideran estándar para las diferentes especies (pescando ejemplares de tamaño medio), recomendadas sobre todo para el pescador novel, que duda en muchas ocasiones el tamaño más apropiado para cada circunstancia.

Estos tamaños, son generalmente válidos para cualquier situación de pesca. Son los más empleados. Pero claro está que después de un pequeño análisis del medio se escogerá un señuelo que tenga unas dimensiones más acertadas.

Las spinner aunque parezcan un señuelo de enormes dimensiones, una vez en el agua, simula ser menor.

• Trucha. Alrededor de 5 centímetros. En esta especie es muy a tener en cuenta el tamaño medio de las capturas, ya que influirá si se reduce o se aumenta el tamaño como máximo en 2 centímetros. ( 3 y 7).

• Barbo. Entre 5 y 7 centímetros, hasta 9 como máximo.

• Carpa. Nunca superarán los 5 centímetros, intentando siempre que sea bastante menor, con la dificultad en el lance que ello conlleva.

• Black bass. La medida apropiada son de 10 a 15 centímetros (4 a 6 pulgadas) aunque se recomienda sobre todo si presentan reticencias a picar 7 centímetros (algo menos de 3 pulgadas).

• Lucioperca. La reducida dimensión de su boca, en relación con los otros dos depredadores principales españoles, black bass y lucio, hacen que las dimensiones más recomendadas estén entre los 7 y los 10 centímetros para la captura de ejemplares de tamaño medio.

• Lucio. ¿Quién no ha oído hablar del refrán de “señuelo gordo, lucio gordo”?. Con medias que oscilen entre los 13 y 17 centímetros se cubrirán gran parte de las posibilidades de pesca del exócido, aunque tamaños superiores a estos no son desdeñables.

• Siluro. Debido a la dificultad que tiene este pez para detectar los señuelos con la vista y el tamaño que pueden llegar a alcanzar, se emplearán señuelos de medidas superiores a los 18 centímetros, intentando siempre utilizar del mayor tamaño que nos sea posible lanzar.