Poppers

Texto y fotos por Javier Hernández Racionero javihrac@granpesca.com

Al igual que otros nombres de señuelos, la palabra popper describe su acción. Este artificial de superficie, cada vez que con la puntera de la caña se le imprime un pequeño toque emite un pop que le hace característico frente a cualquier otro artificial. Este sonido atrae a depredadores como basses y lucios, y los hace salir de sus escondites aunque se encuentren a varios metros de distancia.

Diferentes modelos de poppers: Rapala, Mann´s y Hart El popper imita a un pez minitalla cazando en la superficie realizando ataques a los insectos o alevines que nadan por la superficie.

En una salida de pesca observar cómo los peces de menor tamaño comen muy cerca de la superficie y sobre todo muy cerca de la orilla.

En ocasiones nos preocupamos de lanzar lo más lejos posible en dirección al centro del pantano y río. Esto es un error que nos pasa a todos y nos seguirá pasando, debe ser algo psicológico que nos induce a pensar que las grades piezas están ahí en el centro de esa enorme masa de agua. La realidad, en muchas ocasiones es muy distinta.

Los tributarios y ríos vierten sus aguas a una pantano arrastrando gran cantidad de partículas, alimento para los peces más pequeños.

Estos a su vez atraen a otros que los depredan y pero que sirven de alimento a los depredadores mayores.

Otro motivo de que los peces se orillen es la protección que les ofrecen las aguas con poca profundidad, donde en una veintena de centímetros un bass o lucio tendrán limitados los movimientos.

Por estas razones, en la mayoría de las ocasiones los peces que buscamos se encuentran más orillados de lo que nos pensamos en un principio. Ahora entonces nuestros lances se han de enfocar hacia los lugares dónde se encuentran los peces a los que imitamos: las orillas.

El bass: el principal consumidor de estos señuelos. Concretando en el popper, los lances cercanos a árboles sumergidos, vegetación o cualquier otro obstáculo que resguarde a peces de menor tamaño que sirvan de alimento a los depredadores serán los más apropiados.

La principal característica de este señuelo, su peculiar pop, lo hace con una concavidad que tiene en la “cabeza”. Dependiendo de la profundidad de esta oquedad –que moverá más o menos cantidad de agua-, la forma y el ángulo creará sonidos diferentes, más o menos atrayentes.

En lugares con mucha presión de pesca o días claros en los que el pez puede detectar fácilmente que nuestro popper es un engaño con todas las letras, será conveniente emplear un señuelo que cree un pop más ligero.

Por el contrario si el día es oscuro o las aguas están tomadas será mejor utilizar poppers con gran poder de sonido, que ayudarán a los depredadores a que los localicen.

Si esta concavidad o boca, es perpendicular o cercana al ángulo recto respecto del agua, el pop será fuerte, porque desplaza gran cantidad de agua. A medida que este ángulo se va reduciendo, paralelo al agua, el sonido será más débil. Los primeros se utilizan para condiciones de baja visibilidad, o cuando los peces están muy activos. Si por el contrario hay gran visibilidad o poca actividad, será mejor utilizar los segundos.

Algunos poppers, en su interior tienen bolas que al moverse emiten frecuencias de sonido altamente atrayentes para los depredadores. Algunos pescadores piensan que no tiene ninguna utilidad, ya que el pop anula cualquier otro sonido al ser superior y de mayor intensidad. En realidad estas bolitas tienen una doble función. La primera es que emiten el sonido en distinta frecuencia que el pop, por lo que sigue siendo atrayente, y la segunda es que el popper se puede mover, sin necesidad de hacer continuamente su pop característico.

Todo un clásico: el Hula Popper. Los peces cuando cazan no están continuamente atacando, se desplazan, observan, nadan y en estos suaves movimientos son muy atrayentes los sonidos que producen estas bolitas interiores. Además el ataque rara vez se produce cuando el señuelo está haciendo pops, es justo el momento en que el señuelo se ha parado.

La gran mayoría de poppers, tienen en la potera de atrás un mechón de cristal flash, pelo natural o plumas. Tiene como finalidad el imitar la cola del pez, y si además es en color rojo, simulando que está herido, se convierte en una presa fácil.

El tamaño de estos señuelos suele ser bastante reducido, son más regordetes que alargados, aún así las medidas oscilan entre las 2 y las 3 pulgadas y media. Para mar se emplean tamaños mayores.

El equipo que se utiliza para pescar con poppers es similar al que se puede utilizar con señuelos caminadores, puros, chuggers y hélices. Para cualquier pez artificial se puede utilizar la misma caña, de unos 6 pies y medio con acción medium-heavy. Aunque para pescar con popper se tiene que utilizar un sedal con menos resistencia, más grueso que para otros señuelos de superficie.

El motivo es el siguiente, si al imprimir un tirón con la puntera de la caña el hilo tiene excesiva elasticidad, el movimiento que llega al popper es tan pequeño que no hace todo el sonido que debería hacer. Por eso líneas de 12 libras o incluso 14 son muy recomendables para este engaño.

El autor con una bonita captura. Ciertos colores en el popper son más efectivos que otros. Hay que pensar que el pez depredador lo que ve es la parte de abajo. Los colores cromados son un buen comodín, y para días oscuros o en condiciones de poca luz el negro.

Cualquier color que imite seres que naden por la superficie del agua también son muy efectivos en aguas claras o días soleados –imitaciones de culebras, pajarillos,…-.

La acción que se ha de imprimir al popper es muy sencilla, con un movimiento seco de muñeca se da un toque para que haga su característico pop. Pasados unos instantes –más o menos largos, dependiendo de la actividad de los peces, poca actividad poca velocidad; mucha actividad, más velocidad.- se vuelve a repetir el movimiento, pero aleatoriamente.

Tirón, pausa. Tirón, tirón, tirón tirón, pausa, tirón. Cualquier combinación es válida siempre que se evite el caer en cualquier tipo de ritmo continuado.

La pesca con popper, es más efectiva a principios y finales de temporada –como estas fechas varía según el lugar, mejor concretar de esta manera – cuando las pesca se acerca a la orilla a depredar para pasar el crudo invierno o para reponer fuerzas de la hibernación en la misma estación.

También da muy buenos resultados utilizarlo en verano, a primeras y últimas horas del día, momento en el que aprovechan los basses y lucios para comer con la bajada de las temperaturas.

Algunos de los modelos más utilizados en España son el P.J.Pop de Luhr Jensen, Skitter Pop, de Rapala, los dos de Hart, Classic Popper y Bigmouth Popper y el Pop´N Splash de Yo-Zuri

Dentro de los poppers existe una variación, los denominados chuggers. Las dos diferencias principales que hay respecto a un popper, es en primer lugar el tamaño, de va de las 3 pulgadas y medias a las 4 y media o cinco. La segunda diferencia es la forma. Un popper varía más su diámetro de la cabeza a al cola, en cambio enchugger tiene el cuerpo muy similar a un puro, de igual forma por todos los lados. Este señuelo pesca en las mismas condiciones que un popper, aunque se le dan especialmente bien los basses de mayor tamaño. Uno de los modelos más conocidos de este artificial es el Rattlin´Chug Bug de Storm.