La pesca del bass con tubo de vinilo

Texto y esquemas: Javier Hernández Racionero javihrac@granpesca.com

Después de pasar alguna jornada en Almaráz, en el mejor de los casos, y en casa, en el peor, durante el crudo invierno, comienza a todo gas la temporada del 2003 con unas más que buenas expectativas. Para comenzar fuerte, que mejor que el tubo de vinilo.

El tubo de vinilo es el señuelo revelación de los pescadores españoles de bass. Hace tan sólo un par de temporadas, se podía decir que era el señuelo menos empleado en la pesca de este centrárquido, pero la noticia de su efectividad se ha corrido como la pólvora, y es, ahora, el engaño estrella en la caja de muchos aficionados.

Numerosos pescadores afirman que guarda cierta similitud con un cangrejo -el color más empleado es el crawad (cangrejo)-. Otros opinan que se parece a un calamar o pulpillo, pero, ¿hay calamares en agua dulce? Por regla general, se destina a la pesca del black bass, aunque lucios y luciopercas también lo suelen atacar sin ningún reparo.

Todos los tubos tienen una parte cilíndrica -cabeza- y otra formada por un gran número de flecos o tiras del mismo material, pero no tiene por que ser del mismo color.

La mayoría de los tubos de vinilo están fabricados con gran cantidad de sal, para que el bass lo retenga en su boca. Esto los hace muy delicados, porque no se pueden mojar. Una vez que has usado un tubo, no lo guardes junto con los otros, ya que los puedes estropear, y evita al máximo su contacto con el agua.

La efectividad de este señuelo se centra en la forma de sus flecos, que han de ser cuanto más largos mejor, en relación con el tamaño de la cabeza, y en gran número para que muevan mayor cantidad de agua y amortigüen su caída hacia el fondo.

Debido a esta característica, la pesca con tubo difiere de la practicada con otros vinilos y señuelos. Se deja caer hasta que llegue al fondo, o profundidad deseada, y se le imprimen varios toques de muñeca para que se eleve y vuelva a descender. Es un gran error, y posiblemente un motivo de merma de capturas, pescar con el tubo como si se tratase de una salamandra, por el fondo, o recogido continuadamente como un pez artificial de profundidad.

La pesca con el tubo se recomienda cuando los peces se encuentran suspendidos, ya que se mueve verticalmente, tocando diferentes profundidades en un mismo lance. De esta manera, se busca la profundidad a la que se encuentran los peces. En esta posición es en la que pescar basses resulta más complicado.

Toma nota.Una de las ventajas que tiene el tubo es su durabilidad. Al ser de forma completamente cilíndrica y simétrica, se puede volver a montar simplemente moviendo el anzuelo a lo largo del cuerpo.

Los tamaños entre los que oscila el tubo de vinilo son 5 pulgadas, los denominados mágnum, y los más pequeños, destinados a la pesca de crappies -especie de percasol americana- de un tamaño de pulgada y media. Los más empleados son los de 4 pulgadas.

Este vinilo admite la mayoría de los montajes -Texas, Carolina, Keeper…-, incluso alguno específico, con plomos en el interior sujetos al ojal del anzuelo, aunque el más efectivo es el montado con una anzuelo de cabeza plomada.

Los tubos más empleados son los de las firmas americanas Mizmo y Zoom. Tubos que tienen un porcentaje muy elevado de sal, tanto en su interior como en su exterior.

El tubo pesca a la caída. No lo olvides. Para que ésta sea lo más sinuosa, lenta y tentadora posible, se deben utilizar plomos de un peso menor a los 4 gramos, para los de mayor tamaño -4 ó 5 pulgas-, y disminuyendo según vaya decreciendo el tamaño del tubo.

Últimamente estamos observando al tendencia al empleo de diferentes equipos, seqún el señuelo que se emplee, aunque si bien es cierto, el tubo, no es un señuelo especialmente riguroso en cuanto al material necesario.

El principal motivo es que requiere cierto peso para poder descender, más rapidamente o más lentamente, pero por pequeño que sea el plomo que le pondremos, hará que el conjunto sobrepase los 7 o 9 gramos. Este peso nos deja abierta la posibilidad de los equipos de casting (maravillosos equipos, olvidados con tanto finesse). El control que ejercemos sobre el tubo con este tipo de equipos es muy superior al spinnig, cualidad muy importante si pescamos a estilo flipping, que es una de las modalidades en las que este señuelo se encuentre más atractivo y efectivo.

La caña, cualquiera que empleemos en la pesca con vinilo (acción medium-heavy) y suficientemente larga (6,6 o 7 pies) será únicamente las características que requiera nuestro señuelo.

En esta época, mucha atención con los lucios ya que sienten una especial atracción por este señuelo.