¿CÓMO PESCAR EL PRIMER BASS DE LA TEMPORADA?

Texto y fotos por Javier Hernández Racionero- javihrac@granpesca.com-

Con la entrada del mes de marzo, normalmente, si el tiempo lo permite, ya se puede comenzar a dedicar jornadas enteras de pesca a este centrárquido con la esperanza de que sea el momento de la “gran captura”.

Con el alargamiento de los días y la mejora de las temperaturas, el calentamiento de las aguas es el sinónimo de despertar del letargo invernal en el que se sumergen los basses para afrontar las frías temperaturas.

Con la temperatura exterior bajo cero o no sobrepasando la decena de grados, el agua durante los meses fríos oscila entre los 3 y 5 grados. A medida que pasan los días, después de febrero, las aguas adquieren grados, que hacen de las orillas someras o reculas sin corriente, lugares muy apetecibles para el bass. Por este motivo estos dos lugares van a ser un buen objetivos para nuestros lances.

Todavía podemos tener un aliciente más para la mejoría de las temperaturas en el agua y es cómo sea ésta de turbia.

Por regla general el pescador busca un tono de agua que le sea cómodo pescar. Si es muy clara y cristalina, los recelosos basses dudarán de nuestros engaños y seremos rápidamente descubiertos. Si por el contrario es demasiado turbia, hay gran número de ataques fallidos, con la desesperación que conlleva. Cuando se puede ver a través de esta, si somos lo suficientemente cautelosos la pesca del bass puede ser a “pez visto”. Si en cambio las aguas están “chocolateadas”, ni siquiera las sombras de los peces son visibles.Como en cualquier otra época el año, los peces buscan alimento en los tributarios de los embalses, que por ésta época son especialmente fecundos en alimento y serán frecuentados por todas las especies alimento de los “verdes”. Estos lugares también suelen presentar el agua más turbia, con lo que por otro motivo será un punto caliente.

Con qué pescar.

Así una vez que tenemos localizados los puntos querenciosos objetivos de nuestros repetitivos lances, deberemos preguntarnos qué lanzar.

Es una época, y a medida que avance el mes mejor, propicia para el empleo de todo tipo de paseantes, poppers, hélices, o cualquier otro tipo de señuelo que navegue por las capas superficiales del agua. Es recomendable empezar a utilizar estos señuelos una vez que se sabe con certeza de que los peces están cercanos a la superficie. El término cercano es muy relativo, ¿verdad?. Seguro que para la mayoría de las personas cercano a la superficie son 20 o 30 centímetros . Para el pescador de bass, este término lo debe asociar a que si tenemos enganchado a nuestra línea un popper o hélice, cercano lo consideramos dos metros. Si, ha leído correctamente. 2 metros. Esta afirmación es debido a que el bass, no tiene ninguna dificultad en subir desde esas profundidades para interesarse por un artificial de estas características.

Si los peces no se lanzan a atacar nuestros señuelos de superficie, se pueden utilizar minows y también peces de medias aguas. Los tamaños más adecuados serán entre 7 y 11 centímetros, ya que todavía los peces no se encuentran especialmente “lanzados” a atacar nuestros artificiales monstruosos de grandes medidas. Se deben emplear colores naturales que hagan nuestro señuelo uno más entre el alimento, pero con una tara que le resulte una presa fácil.

Es mejor comenzar la jornada de pesca con estos señuelos y a medida que avanza el día sustituirlos por los mencionados de superficie.

Si lo que realmente nos gusta es pescar con vinilo, debemos tener muy en cuenta que el tamaño es muy importante. Hay que olvidarse hasta bien entrado mayo de las lombrices de 7 a 9 pulgadas y emplear en material blando medidas inferiores a las 6 pulgadas.

Al comienzo de la jornada, en las primeras horas de la mañana, será conveniente emplear montajes más profundos y con mayor peso que a media que avance el día. Una salamandra o un cangrejo de 4 pulgadas en colores oscuros (Tequila por ejemplo) puede dar gratas sorpresas montada al estilo Carolina.

Como se puede ver el tamaño es vital, y es mucho mejor emplear medidas relativamente pequeñas.

A medida que avance el calor, y el tamaño de los peces presa también aumente –la puesta correspondiente- podremos comenzar a utilizar cualquier medida, dependiendo de lo apáticos que se muestren frente a uno u otro.

Cuando el sol se encuentra cercano a su punto más alto, es el momento de cambiar de vinilo y empezar a utilizar softbaits y lombrices, pero eso sí sin plomo, montada al estilo Texas. Una condición que debemos tener siempre en mente es que ahora los peces buscan más que nunca el resguardo de obstáculos orillados. Esos serán los lugares objetivos de lances con Slu-Go, Fins-S, Shadows y demás gominolas. La velocidad de manejo será (condición válida para todos los señuelos) más lenta de lo acostumbrados, con las mayores pausas. El motivo es al igual que para el tamaño, los peces todavía no están todo lo despiertos que nos gustaría a los pescadores.

Hay que hacer una mención como señuelo especialmente útil para esta época: la spinnerbait y las cucharillas clásicas de pala.

Las primeras las emplearemos en pequeños tamaños – de ½ onza hacia abajo – y trabajadas muy lentamente. Mejor si tienen palas colorado, que mueven mayor cantidad de agua que las de hoja de olivo y tienen un mayor poder de atracción.

En muchas ocasiones no se pesca el bass con la cucharilla de toda la vida, porque ha quedado desplazada por señuelos que suponemos más efectivos. Grave error. En estos momentos con cucharillas del número 2 podemos cubrir grandes cantidades de agua rápidamente, pero como todo lo anterior, manejándola muy lentamente. El truco está en hacerla girar justo a la velocidad mínima para que la pala gire.

Ya para terminar, hay que recordar que los embalses de Extremadura y Andalucía, suelen “calentarse” antes que el resto de la geografía española. Si puedes decidir dónde ir a pescar, escoge un que se encuentre en dichas comunidades.