LA PESCA DEL BASS DESDE ORILLA. TERCERA PARTE

Texto y fotos por Javier Hernández Racionero javihrac@granpesca.com

Continuando con la serie de artículos sobre la pesca del bass desde orilla es el turno para la primera parte sobre los señuelos a emplear, las nociones generales.

En muchas ocasiones el pescador tiene tal cantidad de señuelos que no sabe que poner y carga con cajas y cajas, terminando la jornada con mas dolor de espalda que capturas.

Esto no quiere decir que no se deban de comprar, o que no se deban de llevar. Por supuesto que los debemos tener, y sobre todo, muy cerca, pero no cargar con ellos. La solución es bien sencilla. Dejarlos durante la jornada de pesca en el maletero del coche.

Una de las pocas – o casi única- ventaja que tiene la masificación de nuestro deporte favorito es la creación de caminos por el paso de los propios vehículos de los pescadores hasta la misma orilla en gran cantidad de masas de agua. Esto nos ayuda a que podamos observar las condiciones del agua –temperatura, claridad, tipo de orilla,…, entre otros- que nos harán emplear uno u otro señuelo y así elegir en un primer momento los que necesitaremos en la primera parte de nuestra salida

En un principio es bueno llevar un poco de todo pero, ¿hasta que punto?. Una caja de tamaño mediano, sirva de ejemplo una Plano 3600, será suficiente para transportar los señuelos necesarios para toda una jornada, por supuesto desde orilla, que es de lo que estamos hablando.

Esta frase puede llevar a mucha controversia y a la vez críticas. Cualquier pescador de embarcación le parecerá ridícula y no tendrá en su barca menos de cuatro cajas de la misma marca, pero encima el tamaño superior 3700.

Pero aquí nadie nos lleva los “armamentos” y el caminar con mucho peso puede hacer que concluyamos una jornada de pesca mucho antes, simplemente por cansancio o dolores de espalda.

El tener que llevar un poco de todo radica en el carácter caprichoso de esta perca. Un día nos “hincharemos” (relativamente, hay quien se hincha con dos piezas de kilo y otros necesitan una docena –los menos-) con un señuelo, que al día o semana siguiente no tendrá ni una picada. Incluso me aventuro a decir que en un mismo día esta situación también se puede producir.

Llegado un momento de saturación de material, todos nos debemos hacer una pregunta, ¿vamos a necesitar todo lo que llevamos en la caja?. Ahora hacer esta prueba, observar vuestra caja habitual de pesca.

Ya estáis de vuelta, ¿no?.

Seguro que hay una veintena de engaños que son los que utilizáis siempre y el resto, o no han tocado el agua, o no se han “bautizado” como diría un cazador, vamos que no ha pescado nada.

Todos los señuelos tienen una utilización bajo unas condiciones determinadas, y claro está no todas las condiciones se dan en un pantano.

Hay varias “reglas” –este es el mejor momento para decir aquello de la excepción confirma la regla- que nos ayudan a desechar muchos señuelos que seguramente no vamos a utilizar.

Lo primero que tenemos que pensar es si los peces saben latín o por el contrario el lugar tiene poca presión de pesca. Si es este el caso –como la mayoría de aguas ibéricas- y nunca faltan pescadores por las orillas, hay que desechar los grandes tamaños, mejor utilizar los de menos de 4 pulgadas, además pesan menos. La teoría es bien sencilla, cuesta más detectar una pequeña imitación de pez, que una lombriz de 7 pulgadas.

Ahora es muy importante la estación del año:

- En primavera, el bass se encuentra muy caprichoso pero suele acercarse a las orillas bastante y sobre todo a la superficie, a buen entendedor,…

- En verano, la frase que resume sería están o no comiendo. Sino comen, la pesca es realmente dura por que es difícil sacar peces y el calor es un factor realmente duro de soportar. Piensa esto a primera hora superficie y medias aguas, al igual que al final del día, y en cambio a mediodía, cuando el sol pega de verdad, el sistema Texas o Carolina, que sitúan el señuelo donde está el pez, a varios metros de profundidad.

- En otoño, empleamos los mismos señuelos que en primavera. Hay pescadores que aumentan el tamaño de los mismos, aunque también es cierto que los basses “saben más” por todos los señuelos que se le han paseado por delante durante toda la temporada.

- En invierno podríamos decir que la temporada está cerrada para el pescador de basses desde orilla. Los peces buscan el resguardo de las bajas temperaturas aguas adentro y lejos de la orilla.

Otro factor muy a tener en cuenta para escoger los señuelos que emplearemos es la profundidad. La primera vez que se va a un pantano se podría decir que es la toma de contacto, pero las siguientes ya sabemos si vamos a pescar en aguas someras, o con varios metros de profundidad.

Para terminar, hay pantanos que tienen unas aguas cristalinas –Bolarque- y otros que están bastante tomadas –en algunas épocas del año –San Juan, Alcántara,… -. Así utilizaremos para aguas claras colores naturales y en vinilos transparentes, y por el contrario para aguas tomadas, señuelos llamativos y en vinilo colores mates con brillantina.

Después de observar los factores que nos ayudan a reducir el tamaño de nuestra caja de señuelos, sólo nos queda saber exactamente que tipo de señuelos son los más recomendados para pescar basses desde la orilla.