JIGEANDO POR LAS ORILLAS. TERCERA PARTE

Texto y fotos por Javier Hernández Racionero javihrac@granpesca.com

Después de ver qué equipo se necesita y cómo montar estos vinilos en los anzuelos plomados, ya sólo nos falta el descubrir cómo pescar con ellos.

Una vez anudado el señuelo, debemos en pensar en buscar dónde lanzarlo. La regla que nos ayudará a pescar será la de buscar algún elemento dentro del agua en la cual se pueda esconder nuestro buscado lucio. Puntas de rocas que se introducen en el agua –lanzar principalmente a uno u otro lado de la misma-, reculas muy definidas, entradas de tributarios al pantano – estas aguas llevan alimento suspendido para los pequeños peces y estos son el alimento de los depredadores-, árboles cubiertos de agua – a mayor tamaño, mayor lucio en sus alrededores-, un cortado con diferentes niveles o agujeros,…

Cualquier lugar es bueno para que el lucio se oculte a la espera de su ansiosa captura siempre que le ofrezca un escondite.

Para poder cubrir correctamente todos estos lugares, debemos lanzar en forma de abanico. El primer lance se debe hacer paralelo a la orilla, o lo más próximo a ella. Los siguientes lanzamientos se harán abriendo cada vez más el ángulo, de la forma que indica la ilustración.

El motivo de que se lance primero en ese punto es porque al caminar a lo largo de la orilla podemos espantar a los peces que estén apostados en este lugar.

La profundidad a la que queramos trabajar nuestro jig, dependerá directamente del peso del plomo y de la velocidad y tiempo de recogida.

Cuanto mayor sea el peso que utilicemos, a mayor profundidad nadará nuestro señuelo. Este es un factor muy a tener en cuenta porque en numerosas ocasiones, hemos traído el señuelo por poca profundidad y los lucios y luciopercas se han quedado muy por debajo de estas capas.

Es mejor pecar por exceso que por defecto y traer el señuelo por aguas más profundas.

La velocidad de recogida la elegimos nosotros, aunque al igual que con el peso, es mejor pecar por exceso que por defecto.

En este caso será mejor recoger más lento que rápido, pero es sí alternando con pequeños golpes de recogida que aceleran nuestro señuelo como si huyera despavorido al ver el acechante lucio.

La correcta forma de trabajar estos señuelos es a saltos por el fondo. Estos saltos en el principio de la jornada, conviene hacerlos de diferentes tamaños para localizar los lucios si están suspendidos o más o menos pegados al fondo.

Un truco para soltar estos enganches, que muchas veces se engancha la cabeza plomada entre dos piedras, es golpear el talón de la caña con la mano, manteniendo el hilo tenso con la puntera de la caña.Uno de los errores más frecuentes en la pesca con jigs, es el recogerlo por el fondo de una manera continuada. Lo único que pescaremos serán algas y un buen enfado, porque continuamente estaremos enganchando y perdiendo material.

A lance ligero, seguramente esta sean los señuelos más efectivos para la pesca del lucio y la lucioperca desde orilla.

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