LA FERIA DEL SALMÓN EN CORNELLANA (ASTURIAS)

Texto: Javier García-Egocheaga


Hay que señalar también que ésta ha sido una feria muy poco comercial. Sí, había algunas tiendas exponiendo su género, algunos montadores mostrando sus creaciones aladas y alguna editorial presentando su colección de pesca. También estaban la nueva revista “Depeska”, con su director, Daniel Alburquerque, en el stand, y el canal de televisión privado que dirige Delibes “Caza y Pesca”, antes Seasons.

También pudimos saludar al antiguo director de la web “Anzuelo y Sedal”, Alejandro Visuales, que estaba por allí probando material y lanzando su cola de rata a diestro y siniestro. Estuvo, asimismo, el director de otra interesante web, www.asindegrande.com, especializada en pesca en el Cantábrico, Ramón Costales.

En fin, un buen puñado de aficionados y profesionales que pudimos compartir experiencias hablar de lo que acontece en el sector y, sobre todo, pasarlo bien. El que esto escribe, aprovechó, además, para sacar un ratito de pesca, escaparse hasta la vecina costa de Muros y probar unos nuevos señuelos en la mar.

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El tiempo acompañó y la tarde del sábado, con sol y cielo azul, se convirtió en una delicia con la caña en la mano. Luego, de vuelta en la feria, la caña se trocó en vaso de sidra -que tampoco es mala opción- y la pesca, a partir de ahora, fue toda ella de salón. Y en esas, hablando con Jose Angel Fraga “Caqui”, campeón gallego, salió el tema que allí nos había congregado: La veda del salmón se abría el domingo, al día siguiente, y los ribereños y algunos foráneos, afilaban los dientes a la orilla del Narcea. Y yo le dije: “¿por qué no vas mañana y lo pescas?” A lo que él me contestó rotundo: “¡Si voy a por él y lo pesco, lo devuelvo al agua!”

¡Joder con Cuqui! ¡Así se habla! ¿Ustedes se imaginan al campanu indultado, regresando feliz al río al que tanto le ha costado llegar? Pues yo sí. Y marcaría un antes y un después. A ver quién era el guapo que le tosía al pescador que devolviese el campanu al agua. Porque mucho pesca sin muerte, mucho conservacionista, mucha medida de cada especie y mucho cupo, y todo eso está bien. Pero señores, aquí, lo que de verdad está amenazado, es el salmón atlántico, y si no hay lo que debe haber para indultar al campanu, es por la pasta gansa que supone su captura y posterior venta. Que prohíban la subasta y veríamos qué pasaba.

¡Ayyyyyyyyyy! ¡Siempre por medio el vil metal!

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